“La Encomienda ciudad de Puebla.”

21 de Septiembre 2012

Boulevard Atlixcayotl 1899
San Andrés Cholula
Diseño: Arq. Ramiro Cortes Acevedo

“LA ENCOMIENDA”

El Restaurante La Encomienda, un deleite para los amantes del diseño y el buen gusto.

Debo reconocer que a mi llegada a las instalaciones de este, tan bien nombrado establecimiento, no me asombre por la entrada que se notaba sobria y sencilla, sin embargo, al entrar al lugar, me recibieron dos retratos gigantes, excelentes, mostrando los rostros de una mujer y un hombre, por separado, ambos de caracter etnico, enmarcados de una exquisita manera, sobre un papel tapiz en tonos ocre y oros; fue entonces que dije…¿a donde me han traido? .

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Botellas vacias de vino vacias por todas partes y corchos en recipientes hermosos, un espacio que sin lugar a dudas “te invita” a beber vino.

El restaurante cuenta con una salón de cata, laminada con un color claro, muebles de madera comprimida de un color muy similar, paredes de ladrillo delgado, creando un ambiente cálido ante la vista, sin olvidar que para entrar a esta, debemos llevar aunque sea un sweater ligero, pues se encuentra perfectamente acondicionada para mantener los vinos en las mejores condiciones; en cada unos de los pilares junto a los vinos, podremos leer la lista de los vinos existentes y una guia con los pasos para catar el vino a la perfección; en pizarrones negros, escrito con colores, lo que nos hace perder un poco la seriedad y sentirnos más “en confianza”. Los retratos gigantes también forman parte de este lugar y del salon contiguo o privado, solo que en esta ocasión, los encontraremos en el techo.

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Cajas de vino con su botella montadas a la pared, puertas de cristal con el logotipo…simplemente un area, que si nos encontramos en La Encomienda, no nos podemos permitir, no conocer.

Desde el pasillo hasta el salón principal del lugar, vamos a ver el piso de cemento pulido, un estilo completamente industrial. Esta vez el papael tapiz cambia los tonos ocre por blancos, detalles hermosos y curiosos por todas partes, la iluminación de este lugar es muy tenue y se conforma de velas, por supuesto en botellas de vino, “cajas” de cristal con focos que muestran el cableado, y al fondo, lamparas clásicas colgadas al reves, si al reves, y porque no decirlo… se ven muy bien.

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Dentro del bar, de una forma muy llamativa, cuelgan del techo, bolas de cristal, y detras de ellas, una hilera completa de ¡botellas de vino! todas etiquetadas con el logotipo de “La Encomienda”, vamos a decir que aunque no fue mi lugar favorito del restaurante, las bolas de cristal, se ven padrisimas.

Y por ultimo, y para los fumadores, tenemos “La Terraza”, ¡llena de vegetación!, me parecio genial la idea de que el piso fuese de cemento pulido, y las paredes estuvieran laminadas, los ventiladores estan ocultos por madera colgada en el techo, un detalle bonito y práctico, una fuente extendidan alrededor, simplemente precioso.

 

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En fin, puedo decir que quede encantada con el lugar, pase minutos enteros admirando “los detalles”, que sin dudarlo los invito a conocer, para que por ustedes mismos descubran más cositas. Espero que cuando lo conozcan se queden con el mismo buen sabor de boca que me quede yo.

La Encomienda, un deleite para los amantes del diseño y el buen gusto. 😉

María Reyes

Aoki Suko Studio.

“Lost In Translation”

Kho Pha Ngan, Tailandia.

Noviembre 2010

 

Waiting my Bus in Neverland trying to find you out in Wonderland… dreaming with your cherry lips and whispering to clouds for a little lemonade rain… Hope this chocolate road never turn back, cause i’m tired of this story, that’s always start with a hot cocoa cup, and ends in a blank paper sheet…

 

RESET…

Juan Salvador. 

 

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“XY”

 

Kho Samui, Tailandia

2010

 

Este no es mi planeta…

Estoy perdido y me descubro forastero en el planeta tierra…

 

“Enviarte un correo electrónico para platicar o para contarte mi vida, es tan frío y vacío como lanzar las redes de un pescador sobre la cima de los andes.”

 

¿Qué es lo extraño? Ser una persona diferente a mi pasado, estar atraído por cosas con más substancia que las que a ti te llaman la atención, gozar detalles simples de la rutina diaria, la paz interior que vivo, el arte que destila por mis venas, el placer que me genera la naturaleza y sus formas… o será que lo EXTRAÑO es pretenderte tan perfecta, tan “a la antigua” que por lo consiguiente no existes…

 

Paradoja diaria: Si mi búsqueda se basa en un amor a la antigua, una mujer de antaño… por lo tanto, no existirás nunca… porque la antigüedad habla de pasado y el antaño se quedó atrapado en el ayer.

 

Solución Geométrica: “La distancia más corta entre dos puntos, es una línea recta” ¿deberé trazar un camino recto hacia ti?

 

Paradoja Emocional: Si la distancia más corta entre tú y yo es una línea recta, y si resumimos esta recta en la expresión del tiempo necesario para recorrer de punto A a punto B obteniendo como resultado reducir distancias… nunca podré acercarme a ti, nunca podré conquistarte… la mujer actual no trabaja bajo impulsos y corazonadas “el tiempo” les enseña lo que una persona tiene en esencia.

 

Formulación Matemática: RP= (X + Y) – (So) + (InE)(-T) / (X + Y)2 * (Es)(A + G)

Donde RP es la relación perfecta que se obtiene realizando exitosamente la operación.

X representará mi igual femenino a la que se le sumara Y que seré yo, donde restaremos So que representa la sociedad como indicador de comportamiento y dictador de reglas sin cuestionamiento. Al resultado le sumaremos InE dado por una Independencia emocional que ha sido multiplicada por –T, el factor de reducir tiempo.

Obtenido el resultado lo dividiremos entre el nuevo resultado que se encuentre de formar una pareja de X y Y que se potencialice al cuadrado y se le sume el factor de Es, que será el espacio dimensional – emocional y a su vez se le multiplique la suma de A, arte, y G, genialidad.

Solución Gráfica:  

RP= XY > (So)(RdM)  por lo tanto el resultado será siempre que

RP= (XY)(A)(g)2

RP: XYAg2

 

Donde la RP expresada en relación perfecta, seremos tú y yo, mayor que, la Sociedad multiplicada por el Ritmo diario de la Monotonía. Obteniendo una simple multiplicación de tu y yo con arte y genialidad siempre potencializada al cuadrado. 

Y como resultado siempre te obtengo a ti y a mi apegados al arte para generar genialidad que sea siempre impulsada dos veces más.

 

Resultados Parciales: Estoy convencido, mi cerebro se fundió en algún momento y no lo había notado, mas sin embargo sé que estás ahí afuera.

 

 

FIN DE REPORTE….

 

¿Apagar sistema?

 

S

 

El Sistema se Apagó con éxito. Pulse ENTER para continuar.

“Nota En Blanco #2”

Puebla, Puebla.

9 de Noviembre de 2011 (media noche)

 

 

Cuando deje de despertar con las manos adoloridas de aporrear teclas por horas, obteniendo cuartillas electrónicas inertes y regrese al confort y placentero tacto de la tinta salpicada en papel.

Cuando vuelva a oler mi lectura en papel, dejando a un lado el agotador brillo de la tecnología.

Cuando descubra que callar es gritar en silencio, entienda que el centro del universo no hace referencia a mi existencia y aprenda a combatir con mis demonios sin escapar.

Cuando comprenda que mi corazón ya no pertenece a esta tierra, y aprenda a conciliar mis sueños con menos sueños.

Cuando pueda abrir el viejo libro sin desatar huracanes y tus recuerdos no se traspapelen en mi vida.

Tal vez ese día comprenda quien soy yo, solo tal vez ese día entienda quien soy yo y realmente confío y tengo la esperanza de que ese día descubra quien soy yo.

 

¿Cuándo?

 

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J. Salvador Fernández

“Charlando con Demonios”

Ciudad de Puebla, Puebla.

15 de Enero de 2012

 

“El amargo sabor de apresuradas palabras derramadas al calor de la transformación, pagan una cuota muy alta, cuando el que responde a aquellas palabras eres tú.”

 

Han pasado ya varios ayeres desde que me topé con un demonio. No hubo fuego, tampoco se desgarro el cielo sobre mí o la tierra crujió, solamente  apareció un pequeño susurro, una ligera voz desvanecida por la acelerada vida diaria. Aquel susurro, cual virus activo fue lentamente convirtiéndose en una idea, dio paso a una obsesión, forjó un tipo de vida y con el transcurrir de los años, esa voz, que desgarraba a gritos, reveló su cara. Mi demonio estaba fuera y frente a mí.

 

Hasta dónde puede llegar un hombre por perseguir una meta, hasta donde puede un hombre sacrificar su origen, su raíz, para verse envuelto y encerrado, en la vida perfecta que le ha sido diseñada, por el mundo entero.

 

Mi demonio no dejó en mis manos penitencias, ni tampoco tormentos eternos, mi demonio simplemente me dejó ver, por un breve segundo, todo lo que había olvidado y sacrificado para ser como todos, para ser ese aquel que nació con estrella y para el cual el mundo está a sus pies. Ver a mi demonio y  su cruel revelación me congeló, enfrió cada centímetro de mi piel y mató de tajo aquella chispa de “vida” que corría por mis venas.

 

Han pasado varios amaneceres desde aquel encuentro, he realizado muchas reflexiones, y he tratado de dar muchas vueltas a mí vida o a mí tipo de vida; decidí abandonar el camino, salir de la ruta, decidí tal vez volver a empezar.  Pero aquel exceso de confianza, esa vanidad, ese ego, que en un pasado había liberado a mi demonio, logró nuevamente apoderarse de mí, como veneno se inyectó en mis venas.

 

Descubrí que un cambio en mi vida, por muy beneficioso que ahora resulte, no me tiene diferente en alma y espíritu como lo había hecho aquel camino de excesos y placeres. Descubrí que una vida sana, limpia, y con visiones futuristas de éxito y fama, por muy beneficioso que ahora resulte, no me tiene diferente en alma, en sangre, en espíritu a aquel viejo camino de errores, traiciones y engaños por el cual solía transitar. Y este descubrimiento me llevó en la soledad de una noche, a volver a entablar una cruenta charla con mi demonio.

 

¿Para qué estás en esta vida? Sin piedad atacó mi demonio.

 

Pude haber respondido sin parar por horas, y tal vez fue lo que hice, acaso no soy yo un hombre diferente, acaso no he entrenado mí cuerpo y mente para estar aquí, acaso no soy el único en estar convencido de mi verdadero cambio, o será tal vez qué ya se me olvidó que este cambio es solo y únicamente para mí. Pero ninguna de las respuestas era la verdadera, solo yo sabía esa respuesta que decidí callar.

 

¿Para quién estás en esta vida? Reviró ferozmente.

 

Pude nombrar cientos de personas, pude recordar juramentos, escritos, recuerdos, memorias de cientos de personas que se cuentan con una mano. Pero la respuesta yo solo la sabía.

 

¿A dónde quieres ir en esta vida? Clavaba sus palabras en mi mente.

 

Pude, sin miedo, proyectar, analizar y es más, visualizar un futuro lleno de comodidades, un futuro que repliqué, se ve próximo, lleno de arte, por fin un espacio donde yo pueda desencadenar mi mente, un futuro lleno de magia, de nombre. Pude soltar la lengua por un largo tiempo justificando que mi cambio de vida, mi nuevo “yo” se había forjado para volver a iniciar, y que en este nuevo despertar, había muchos caminos nuevos, había mucha sangre nueva. Pero la respuesta solo la sabía yo y decidí callar.

 

Mi demonio parecía meditar mis palabras, aunque yo estoy seguro que estaba tratando de filtrar mis mentiras. Extendió un poco sus manos y volvió a preguntar.

 

¿Hasta dónde vamos a llegar hoy con tu plática, con tanta arrogancia y miedos? Sus ojos demostraron tristeza y un pequeño desprecio al mirarme.

 

Pude sentir como me tragaba la lengua, como se enroscaba dentro de mí, como descendía  queriendo esconderse, recorriendo camino dentro de mí buscando tal vez el fondo de mi estómago para derretirse con sus ácidos. La respuesta no la tenía yo, en este caso la tenía el.

 

Has trazado un nuevo rumbo, afirmaba sin desviar su mirada, has enderezado tu vida, has fortalecido tu cuerpo y estas enseñando a tu corazón a sanar. Pero ¿realmente estás en el camino que te hará feliz? Será que tu exceso de seguridad te ha llevado a creer que, con solo cambiar no regresaré  nunca más, y mira donde nos encontramos hoy.

 

Has perdido la meta final, y ahora circulas por una vida de cambios diarios, que te embriagan de alegrías que nadie entiende, te llenas de colore que nadie ve, amas compases que nadie escucha; has logrado vencer aquella vieja vida que te derrotó, pero hoy circulas por un mundo donde la gente no está interesada en abrir los ojos y prefieren regresar a su cómoda madriguera fracasados y reprimidos. Hoy  te vez atormentado por la banalidad del día con día, con la falta de respeto por el mundo, por sus habitantes, hoy te tortura saberte solo en ideas, en pensamientos en mirada, y es por eso que estoy aquí. Soy ese demonio que tuvo muchos nombres en un pasado, y que hoy viene a recordarte que es momento de volver a ese camino.

 

La voz pastosa y añeja me fue transportando a la escena de mi nueva vida. Podía sentirme rodeado de gente, abrumado por altos edificios, por tecnologías maravillosas, podía verme lleno de recuerdos, más no realidades. Y al mismo tiempo, podía recordarme en un sinfín de ocasiones tragándome mis palabras porque la gente no le importa la historia y la cultura, me vi danzando solo porque la música es algo que la gente ha transformado en plástico barato de manufactura americana, pude verme retratado un sinfín de veces arrugando mi seño y sintiendo esa candela dentro de mí, al saber que no existe nadie que pueda llorar con una nota, o pueda temerle a un color, que pueda amar una textura, fue triste verme transportado a una serie de recuerdos donde me vi perdido entre caras hipócritas y charlas vacías, que solo hablan de lo rápido que van, lo poderoso que son en esta carrera por alcanzar un peldaño más en su estúpida escalera a la cima del mundo y el poder.

 

Que diferencia puede tener estar rodeado de vegetales, a estar rodeado de gente que no sabe levantar las manos y decir basta, que diferencia puede tener sentarme a charlar entre asesinos, que charlar con políticos. O que diferencia puede existir entre ser cómplice en el robo de un banco a seguir el flujo del día con día.

 

La charla fue revelando el verdadero mensaje.

 

La respuesta no la voy a encontrar aquí, no la voy a encontrar entre esta gente, las respuestas a las preguntas que mi demonio ha hecho, solo las tengo yo, y sé que no están aquí. Mi cuerpo se siente impotente al recorrer cuadras kilométricas tratando de buscar el atardecer, mi mente se siente cansada de leer basura de un sinfín de torturas, injusticias, lamentos, desgracias, pero nadie hacer algo al respecto. Mi voz se siente cansada de compartir magia en el aire, magia en la tierra, y ver que esas palabras viajarán pero nunca llegarán a ningún lugar. Mis oídos están enfermos de iniciar charlas con un “hola me da gusto verte” y terminar después de 3 horas hablando de las catástrofes del amor, de la vida, del gobierno, del clima,  del peligro, de lo caro de vivir, de lo mal que es tu trabajo, de lo mal que está tu vida, de lo difícil, de lo complejo…de tu puta madre.

 

La respuesta está afuera, está ahí, me saluda todas las mañanas, pero su voz se apaga con el ruido del tráfico, la respuesta está cuando el sol cae detrás de los volcanes, por desgracia los cientos de edificios frente a  mí no me permiten ver y comprender su mensaje.

 

Me sentí triste, me sentí solo. Trate de balbucear algo inteligente, pero sabía que nada saldría de mi boca. Mi demonio habló.

 

La batalla con un demonio nadie dijo que fuera fácil, mucho menos que no salieras de ella llena de cicatrices, pero la victoria es perfecta.  Tienes todo lo que necesitas, solo te falta luchar, toma el camino, pierde el miedo a tu confort, a tu nube de cristal, a tus comodidades banales y a la soledad de las palabras falsas. Toma tus dos piernas y comienza a caminar, que no te detenga nada, ni nadie, que no existan fronteras, que tu mundo no se llene de líneas imaginarias. Toma tus dos manos y busca tu alimento, toma tus brazos y levanta el arte, toma tu lengua y transfórmala en cuentos. Atrévete a salir de este corcho mental, atrévete a cumplir lo que en sueños te llevas prometiendo años, atrévete a sufrir heridas que sanarán en flores, atrévete a descalzar tus pies y sentir respirar la tierra bajo ellos. Termina con la mentira.

 

Solo tienes que dejar de observarte en este espejo, no es la primera vez que nos vemos y charlamos, quiero verte partir, quiero verte alejarte con el atardecer. Quiero no volver a vernos.

 

 

 

Juan Salvador Fernández.