“Como amarte a fuego lento”

Puebla, Puebla

Mayo de 1997 (Redacción primaria) & Junio 2013

Fotografía: Juan Salvador Fernández Tamayo AOKI SUKO STUDIO

Fotografía: Juan Salvador Fernández Tamayo
AOKI SUKO STUDIO

“De fogones y remembranzas”

Hace tiempo me encontraba buscando en el cuarto de mis recuerdos, entre tristezas, alegrías, esperanzas, deseos, algo interesante para regalarte… había pensado en darte una parte de mi infancia atada a un globo, pero se me hizo demasiado cursi. Después en un cajón encontré las lágrimas de mi primer beso y las manos sudadas de mi primer amor y decidí que ese regalo tal vez podría agradarte, pero recordé tus celos y cerré el cajón.

Realmente estaba desesperado al no encontrar el regalo perfecto para ti… Nada me llenaba; o más bien nada se acercaba a ti lo suficiente como para ser el regalo ideal…

Había lágrimas en frasquitos, sonrisas en baúles, esperanzas en sobrecitos, pero ninguna lagrima, ninguna sonrisa, ninguna esperanza me complacían. Fue en ese momento cuando desesperado y apunto de cerrar mi cuarto de los recuerdos, bajar a la realidad y salir a comprar un ramo de rosas terrenales en la esquina de alguna calle, vi algo en un rincón que llamó mi atención…

Me acerqué un poco más para poder mirar que era lo que había llamado mi atención y descubrí un libro viejo como el mar, roto, y con la mayoría de sus hojas sueltas; de mi salió una risa de frustración al pensar que lo que tanto había llamado mi atención no era más que mi corazón…

Decidí colocar el libro lejos otra vez y bajar a la realidad, pero hubo algo que me detuvo un instante. Recordé tantas cosas, y las ganas de leer un fragmento de mi libro del corazón me invadieron. Bien dice el dicho que “la curiosidad mató al gato”, y esa misma curiosidad me estaba comiendo por dentro.

Regresé al estante donde había colocado el dichoso libro, me busqué un lugar cómodo en el suelo para comenzar a leer, y fue justo ahí cuando una hoja muy maltratada se escabullo del libro y calló sobre mis piernas…

La tome, y comencé a leer… “Como amarte a fuego lento” recitaban sus letras.

Antes de comenzar tiene que recordar que la siguiente preparación no es para principiantes, es complicada y requiere de mucha paciencia, mucho sudor, mucho sufrimiento y alegrías….

Me sorprendí, pero la duda seguía dentro de mí, así que decidí aventurarme a continuar mi lectura.

Esta receta es una receta antigua, su elaboración amerita de mucho respeto, mucho amor, y mucha cabeza. El ingenio que cada cocinero aplique a dicha receta dará el toque de oro…

Cada ingrediente tiene que ser fresco, a excepción claro de aquellos que requieren alguna maduración especial. Cada esencia usada tiene que ser de la más alta calidad y no escatime en cantidades, el sazón es básico para realizarla.

La lista de ingredientes parecía concebida por el más especializado chef que yo pueda recordar, pero daba la casualidad que muchos ingredientes  los tenía a la mano.

Así, fascinado por tal coincidencia, decidí seguir la lectura.

INGREDIENTES.

1 Mujer. (No vasta con una mujer cualquiera, debe cumplir con “todas” las exigencias que el que realice esta receta deseé)

100 g. De nostalgia (procure que recolecte la más selecta, las más añejada que pueda encontrar, eso dará mejor sabor)

150g. De esperanza.

50g. Dolor. (El dolor no tiene que ser el dolor de sufrimiento que se encuentra en cada esquina. Procure utilizar el dolor del esfuerzo, el dolor del cansancio, el dolor del amar.)

50g. De Deseo (es básico usar un deseo puro, transparente y sin malas intenciones)

35g. De sudor y lágrimas (si usted no usa lágrimas en esta preparación, le aseguro un fracaso seguro, es vital que se utilicen, y que estas provengan del corazón.)

1 cucharadita de Infancia (cocinar con el corazón es la base del arte de la cocina, cocine con sus recuerdos a flor de piel)

1/2 cucharada de Fantasía.

Una buena botella de besos (utilice una cosecha vieja, la mas añejada)

Sal de amar

Pimienta traída de viajes hechos en la juventud

Hierbas de olor.

Seguía fascinado juntando ingredientes, hasta que reuní todos; un poco de aquí un poco de allá, una vez listo el “mise a place” de mis ingredientes seguí leyendo.

Seguí entonces pues con mi lectura, ¡a no momento algo me faltaba¡ ¡claro está música! Rápidamente para no distraerme de mi lectura, corrí a un cajón abandonado y saque sin ver, como si mi mano se guiara sola, un viejo disco que comenzó a sonar, desde luego música de mi infancia, música que con cada nota llenaba mi corazón de gozo…

PREPARACION.

Es adecuado que la Mujer permanezca en marinación de sudor, lagrimas y besos cuando menos desde el primer día que la vio, esto llenará de sabor la preparación.

Una vez marinada, procure tratarla de la manera más delicada que encuentre… no queremos estropearla.

En una sartén, ponga un poco de su aceite favorito (“Placer” iría bien en esta preparación, el “Cariño” también es otra opción), ahora bien; decida acitronar un poco la paciencia y el deseo, manténgalo sobre el fuego hasta que desprenda ese olor que hará que una lagrima salga de sus ojos… ese es el secreto y es cuando usted debe comenzar la cocción.

No acelere el fuego, no nos interesa tener listo el platillo en minutos, esto puede tomar años, así que relájese y continúe su preparación.

Ponga un poco de dolor y observe como poco a poco va cambiando la preparación, se hace más fuerte, se intensifican los sabores, está comenzando a reaccionar cada uno de los ingredientes que ha mezclado y se están comenzando a formar  uno solo.

Es momento de abrir la botella de besos, no sea tímido, bañe a su niña con besos, es el mejor ingrediente para ablandar asperezas y para demostrar que está usted fraguando bien sus preparación.

No tenga miedo, no aparte la botella, es aconsejable que de vez en cuando acompañe la cocción con una caricia, con las manos impregnadas de deseo, y que vierta sobre ella mas besos… si se acaba la botella y considera usted que aun requiere mas hágalo, no se detenga, recuerde que cada chef es un mundo.

Es justo el momento de rectificar, para este punto debe estar casi todo listo, debe estar usted lleno de olores, sabores (claro que tiene que probar lo que se esta preparando, es muy importante) y debe estar seguro que todo va bien. Ahora tome un poco de sal de su espalda, sal de sus labios, sal de su vientre y póngala sobre la preparación.

La pimienta la puede conseguir de las risas y cada momento que ha compartido con ella.

Tómese su tiempo para entrar en el jardín “especial” y arranque un poco de amabilidad, un poco de ternura, un poco de amor, y píquelas finamente, recuerde que así se intensifican los sabores.

Agrégalas y es hora de tapar la cocción, no sea imprudente ni desesperado, esto no es arte de magia.  Todo toma su tiempo para estar, guíese por el sonido que desprenden tantas cosas juntas, siga el camino de su olfato que le indicara cuando es momento de retirar la tapa.

Cuando lo haga, no apague el fuego, desgraciadamente esta preparación requiere de un fuego constante, así se mantendrá plena y viva…

Delicadamente colóquela en el plato de su ser; vajilla mejor no habrá de encontrar, reserve el jugo que se ha desprendido, y viértalo sobre la preparación, es ahí donde está el sabor, esté seguro que no se quedo nada en el sartén.

Decore su plato con alguna guarnición apetecible como sueños, anhelos, o una buena vinagreta (agua y aceite) de años por venir sobre una ensalada de hojas de fortaleza y alegría.

El plato se tiene que ver hermoso, tome su tiempo decorando, cuidando cada detalle, y cuando lo tenga todo listo… cuando este convencido que la a amado a fuego lento, observe ese momento, no respire, no haga nada mas que sentir, y observe su creación, es el momento de gozar todo lo que ha vertido sobre este plato, y el tiempo que ha invertido en el…

Disfrútelo al máximo, cada bocado será un éxtasis, eso se lo aseguro.

No habían palabras dentro de mi… había seguido al pie de la letra la receta… y ahora, cuando despierto del trance en el que estaba metido, y me disponía a ver mi plato terminado, estabas tu ahí… al centro de todo.

Tu sonrisa, tus ojos, tus pechos, tus manos, tu amor… toda tu estaba frente a mi… fue ahí cuando decidí  sacar una botella aun mas vieja de besos y beberla a tu lado, acompañamos la cena con un postre (el cual espero algún día recordar la receta) cubierto con una salsa de hacer el amor, y en ese cuarto, permanecimos desnudos, abrazados y sin hablar hasta que abrí mis ojos y volví al mar.

Juan Salvador Fernández Tamayo.

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“Las cosas suceden por algo”

Puebla, Puebla.

8 de Febrero 2013

 

Las cosas suceden por algo,  siempre he escuchado cosas como estas.

Cientos de lenguas repitiendo generación tras generación, las mismas cantaletas.

Que sucedería si por un solo día, todos tuviéramos 24 horas de “ganar – ganar”; 1440 intensos minutos en el que cada Refrán, cada tradición bien intencionada, mas sin embargo inocente, funcionara al 100%.

 

Acaso sería  que este día pueda uno no madrugar; tal vez dejar correr un poco las horas, tal vez acariciar más prudentes horas. Y con el correr de los minutos, soplando ron, untando hierbas, mascando tabaco y derramando agua de coco, Dios me ayude.

 

Sería el día donde la caprichosa naturaleza espigaría todas sus formas y figuras al sol, alineándose una tras de otra hasta formar una perfecta monotonía, hoy sería el día donde el incansable, imponente y añejo mar, pondría a remar al mundo entero.

 

Cada casa bien barrida hoy; despojaría a cientos de viejos y necios recuerdos encerrados en muros, gavetas y armarios; que encontrarían los cielos solitarios y silenciosos, mientras que al alejarse verían que la profesión más popular después de Licenciado en Leyes, sería tener tu propia, lustrada y muy colorida jaula, encontrar un fresco parque y no olvidar los cientos de tarjetas con más buenas intenciones para todos.

 

El listón rojo pasaría de moda muy rápidamente. El “mal de ojo” después de experimentar una extraña soledad en este planeta o plano, 6 horas a la semana con un psiquiatra durante 2 años, cientos de pastillas de colores, un litro de tequila al día y dos paquetes de nicotina lo harían tomar la decisión de colgarse de la bañera. Hoy está de moda el listón negro, por rudo.

 

El señor Cesar estaría bastante ocupado entre arrebatos y regalos; todo restaurante de tapas españolas alrededor del globo se vería envuelto en una huelga generalizada. La radio repica: “la división de bandos entre los panes y las botellas de vino, han llevado esta querella a la TV nacional”; arrebatando titulares a la noticia de la mañana en relación al problema en parques y jardines y una extraña plaga de hiedra. Muchos jardineros levantarán protesta formal, recitaba la locutora.

El re-encuentro de los desaparecidos hermanos “Muy” y los “Tan” que habían sido sometidos a vivir mezclados y lejos el uno del otro, hoy me han dado la idea de pintar una vida de colores, se que he obrado bien, sé que soy perseverante sin alcanzar y siempre cargo en mi cartera a Nuestra Señora de Lujan, pero el aire se respira diferente de regreso a casa,  me incomoda la gente de hoy; hoy mucha gente a mi alrededor se comerían mis ojos y regresarían con sus cuervos.

 

Hoy por la noche la luna se salió de órbita, los reos se confundieron con los guardias, lanzamos bombas a los malos y les cayeron nuevamente a los buenos, el país tuvo un crecimiento como ninguno en la historia, el pueblo gobernó. Hoy por la noche, fumando el último cigarro de la jornada, nadie volvió de “aquellos que dejé ir”, me dio mucho gusto, sé que no he dejado ir a la indicada.

 

“Las cosas suceden por que suceden” por sabias, por viejas como el mar, las tradiciones son la sazón de la vida, los refranes son breves cuentos de historias muy largas. Las cosas nos suceden en la vida bajo el sabio diseño de la naturaleza, el sabio confort del mar, y el sabio amor de Dios.

 

Juan Salvador Fernández Tamayo

“NOTA EN BLANCO #1.”

Puebla, Puebla 17 de Mayo de 2011

Full Moon

 

 

El mundo se ha transformado en algo plástico, inerte y aburrido… donde una sonrisa y ¡buenos días¡ son sinónimo de acoso, un lindo sentimiento es ahora un “dato electrónico” , reír es equivalente a locura y el arte es aburrido y pasado de moda”

 

 

 

Estoy seguro que este NO es mi planeta.

 

 

“Nota en Blanco #2”

Puebla, Puebla.

9 de Noviembre de 2011 (media noche)

Cuando deje de despertar con las manos adoloridas de aporrear teclas por horas, obteniendo cuartillas electrónicas inertes y regrese al confort y placentero tacto de la tinta salpicada en papel.

Cuando vuelva a oler mi lectura en papel, dejando a un lado el agotador brillo de la tecnología.

Cuando descubra que callar es gritar en silencio, entienda que el centro del universo no hace referencia a mi existencia y aprenda a combatir con mis demonios sin escapar.

Cuando comprenda que mi corazón ya no pertenece a esta tierra, y aprenda a conciliar mis sueños con menos sueños.

Cuando pueda abrir el viejo libro sin desatar huracanes y tus recuerdos no se traspapelen en mi vida.

Tal vez ese día comprenda quien soy yo, solo tal vez ese día entienda quien soy yo y realmente confío y tengo la esperanza de que ese día descubra quien soy yo.

¿Cuándo?

J. Salvador Fernández

 

Soundtrack Mental: Edith Piaf – Je Ne Regrette Rien

“Crecer complica las cosas”

Puebla, Puebla.

17 de Marzo de 2012

 

1990 (la mera mata de la buena música, las modas alocadas y mis hermosos 10 añitos cumplidos)

 

 

Chavita: Oye?????

Peke: Que…

Chavita: Es que… bueno.. es que yo… no, no mas bien TU…

Peke: Ajaaaaa…

Chavita: Me gustas… (acto seguido sales corriendo, abrazas a los cuates, les cuentas la hazaña, y corriste tan deprisa que NUNCA escuchaste la respuesta de Peke… “changos” habrá que volver a tomar valor)

 

 

2012 (año del fin del mundo, ya ni se que música es cual, me visto igual que toda la vida por lo tanto la moda me vale moco, y estoy a punto de cumplir mis no tan hermosos 32 añitos)

 

 

Chavita: Oye?????

Peke: Que…

Chavita: Fijate que yo,  hace años que bueno, mira el otro día, y la amistad, y han pasado los años y hemos visto, creo que tu y yo hemos pasado por lo mismo y bla bla bla bla bla bla

TRES HORAS DESPUES y medio pomo de tequila….

…Siii y creo que ¡¡¡Hiip¡¡¡ pues la verdad es mejor que yo y tu….  ¡¡Hip¡¡ porque a mi no me gustan los “morelitos” “romelitos” los los “ROMERITOS”  y si la luna y las estrellas… ¡¡hiip¡¡  la poesía y el amor verdadero… ¡¡Hiip¡¡.

Peke: ZZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Chavita: (1 semana después) he visto que la luna brilla en tus ojos, y siento que los chones se me hacen yoyo… bla bla bla bla… Cuando pienso en ti como que me hace “chaka chaka” (ariel, y no la sirenita si no el detergente) la panza y bla bla bla bla….

Peke: ZZZZZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Chavita: (2 Meses después….) QUE QUEEEEEEEEEE ya tienes novio????? pero yo pensé… pero… pero… no pus felicidades (un YEEIII muy apagado suena de fondo musical) chaparra… 

Peke: Hayyy ternuritaaaaa te llamo va… (pero por cobrar jijo del mal, hablas como si te pagaran me cae) muak mauk. Besos amigi.

 

 

FIN…. 

 

 

Moraleja: Un ME GUSTAS no es un botón, ni mucho menos un dato… ni tampoco son historias, ni cuentos, ni es amor eterno, bueno ni es un contrato ni un documento… un ME GUSTAS es un simple ME GUSTAS… es un ufff y wow… simplemente ME GUSTAS pues…

 

Dilo con frecuencia, dilo sin miedo, dilo directamente, PERO DILOOOOO

 

PD.- Y si lo vas a decir, no armes cuentos eternos por el amor a Buda… solo di ME GUSTAS. Fin

 

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“La Madriguera, mi pócima y mi primer beso”

Puebla, Puebla

19 de Octubre de 2011

 

“La Madriguera, mi pócima y mi primer beso”

 

Hacía ya muchos años, demaciados para recordar, que no me tomaba el tiempo necesario para realizar, mi ya añejo paseo por el bosque; y corrían muchos más atardeceres desde que no me adentraba en mi madriguera de conejo, bebía mi pócima y regresaba a casa, en el País de las Maravillas.

 

 

Como era de suponerse el lugar seguía intacto, hermoso, surrealista y confuso, pero se respiraba un aire ajeno. Mi confort de había roto.

 

Cheshire no dibujó su amplia sonrisa cuando lo topé en el camino, y me informó, de manera pastosa y acompasada, que era de vital importancia encontrar a Alicia cuanto antes, al parecer, algo había ocurrido con ella. Nadie sabía que, pero pensaban que yo podría ayudar.

 

El camino era largo, 5 días a galope limpio de Bandersnatch, era epico, pero mi presencia era solicitada de inmediato.

 

En el camino tuve tiempo de ordenar mis ideas, de imaginar otras tantas y de charlar con todos mis viejos amigos, que después de mostrar su preocupación por Alicia, se apresuraron a celebrar mí “no” cumpleaños. Compartimos el té, recordamos y al finalizar, seguí mi viaje al norte, ahora más ligero por haber perdido mi presuroso reloj en la acalorada charla, al fin y al cabo, era de esperarse que el remedio de mantequilla y el mejor te, nuevamente no funcionara.

 

Me sentí perdido en pensamientos por horas que semejaban días, debatí arduamente con la sensación de ya no pertenecer a este mágico lugar, y en ocasiones me vi asustado al declarar para mí, que tal vez… este lugar era solo un sueño más.

Debo confesar que haber perdido esta última batalla interna me dolió y entristeció mi corazón. Estaba comenzando a entender  que esta última charla con Alicia, no solo sería la última, sino que también este viaje al norte, era el último.

 

Decidí, no llorar, no maldecir; sino, aceptar, disfrutar este último paisaje y recordar todos los años que lo visité para sanar mi alma.  

 

El Palacio estaba en absoluto silencio, los guardias sumidos en reflexiones y a la puerta me aguardaba Mirana, la hermosa reina blanca.

Acarició mi mejilla y colocó sus tibios dedos en mis labios, evitando que pudiera pronunciar una sola palabra. Sujetó suavemente mi mano y comenzó a guiarme entre pasillos hasta la habitación de Alicia.

 

Debajo del portal se encontraba el conejo blanco, poniendo a tiempo su reloj y borrando una lágrima de su rostro. Al otro extremo estaba el Sombrerero Loco secuestrado por sus pensamientos, con la mirada perdida y su ancha sonrisa matizada con tristeza.

 

Mirana con una voz dulce como miel se acercó a mí y susurró:

“Solo pide hablar contigo, creo que has llegado tarde, pero a tiempo de verle sonreír.”

 

Sus palabras erizaron mi piel, la puerta se abrió de par en par  y puse un pié en aquel hermoso lugar. La leña crujía a lo lejos en la chimenea, el aroma de jazmines e incienso rodeaba toda la habitación. La luz era dorada como trigo, a lo lejos, se escuchaban las aves trinar. Me fui aproximando, temeroso, hasta la cama donde se encontraba Alicia.

 

“Detente, no des un paso más, no quiero que me veas así”

 

Mis piernas se congelaron, la voz de Alicia había roto el silencio. Podía ver a lo lejos su lecho, mas no podía ver su cara.

 

“¿Que pasa amada mía? Acaso no reconoces mi andar”

No me atreví a dar un paso más, pero apreste mi oído esperando respuesta.

 

“No es necesario escuchar tus pasos, o sentir tu fragancia recorriendo la habitación, es tu respiración la que te ha delatado. Mas sin embargo, aun reconociendo tan placentera pulsación, no quiero que veas mi rostro.”

Mi seño se frunció.

 

“¿Tu rostro? ¿Qué puede haber mal con ese reflejo de plata? Acaso será que un arranque de vanidad ha perturbado a mi amada niña.”

Silencio por unos minutos.

 

“La vanidad ha ido a tomar un paso hace un tiempo; el problema es que no puedo reconocer mi rostro cuando lo veo a través del reflejo de mi espejo. Algo terrible me ha sucedido.”

 

Mi duda se acrecentó, di tres sigilosos pasos y pude contemplar muy a lo lejos sus dorados cabellos, su tez blanca como la luna y sus ojos azules como el mar. Pero ella tenía razón, ella no reconocería nunca su reflejo en el espejo, no en este lugar.

 

“Mi niña, es verdad, no veo a la misma Alicia de siempre tendida sobre esta cama, pero veo en esos ojos, que detrás de ese extraño rostro, mi amada está ahí, ¿por qué habría de estar sucediendo algo terrible?” Mis pasos se volvieron más firmes y una leve sonrisa apareció. 

 

“¿Qué acaso no lo ves? Se ha movido, ha cambiado, no creo ser yo, aunque es verdad, mis ojos están ahí… ¿tú sabes lo que me sucede?”

Su voz infantil detrás de aquel rostro, la hicieron lucir hermosa. Su preocupación era real y estaba seleccionando mis palabras para que mi respuesta fuera precisa y adecuada.

 

“Es verdad amada mía, se ha “movido” tu rostro, y es tan bello, tan increíble que tal vez tus celos de joven belleza no te permiten ver… tú no tienes nada Alicia, sigues siendo la misma, hoy te veo y con una sonrisa, beso tu frente y te digo, que es un placer haber vivido todo este tiempo y que al atardecer de mis años, se me permitiera verte como te veo hoy, justo y tal como te veo hoy.” Me senté cuidadosamente a su lado.

 

“¿Aun me amas?  ¿Es posible para ti amar este nuevo rostro? Si yo no tengo nada malo, ¿tu podrías explicarme que es lo que tengo?”

Su corretear de palabras era divertido.

 

“Un rostro puede moverse, puede cambiar, tal y como lo ha hecho el tuyo mi niña, es el efecto que causa el “tiempo” en todos nosotros, se llama envejecer.” Sus ojos se abrieron como platos.

 

“Pero tu rostro no cambia, ¿acaso tu no envejeces?”

 

“Si, mi rostro es joven, porque así lo decido yo cuando vengo a visitarte, cuando entro en la madriguera del conejo, yo decido como verme para ti.”

 

“¿Yo siempre he tenido el mismo rostro?” Su curiosidad infantil me tenía cautivado

 

“No mi amor, tu rostro ha cambiado con el paso de los años, te he visto crecer, hemos pasado ya muchos atardeceres juntos, y he visto a la niña volar en mujer y a mi mujer apagarse en la vejez. Y ha sido hermoso vivirlo” No pude controlar una lágrima.

 

“Es verdad… han sido ya muchos atardeceres. ¿Aún me amas?”

 

“Hasta el final… he venido a verte una vez más, a decirte que te amo, a ver tu hermoso rostro y a decir adiós” Su mano sujetó la mía con fuerza.

 

“¿No piensas quedarte?”

 

“No mi niña, no esta vez… creo que es tiempo de seguir adelante, hemos vivido esto tantas veces, que ahora me voy feliz y contento. Y sé que tú te irás feliz, radiante y completa.”

 

“¿Me extrañaras?”

 

“Con rabia y deseo. Una nueva aventura nos espera en otro sitio. Ahora cierra tus ojos y duerme.”Besé sus labios carmín y al abrir los ojos, pude ver a la niña Alicia dormir profundamente frente a mí. Mis manos ásperas, cansadas y viejas arroparon a la joven mujer. Me levante y me crucé con el reflejo de mi cara en su espejo y pude ver mi cansado rostro marcado con arrugas y sonreí.

 

Con paso lento comencé a alejarme, con una última mirada vi como ese rostro viejo de Alicia había desaparecido de la cama para siempre, dejando solo la hermosa fragancia de jazmines en toda la habitación. Nuevamente sonreí.

 

Al volver mi rostro a la puerta un extraño, pero placentero sentimiento de nostalgia aderezado con tristeza recorrieron todo mi cuerpo. Las aves cantaron una última vez para mí y fue así como sujeté el pomo de plata de la puerta, inhale fuertemente nuevamente la fragancia de jazmines de Alicia y abrí la puerta.

Una luz hermosamente radiante, azulada, poderosa llenó todo mi alrededor. Era el final. Y eso es todo lo que recuerdo.

 

 

Alicia rió tímidamente, beso mis labios y me paresuró, hoy era su no cumpleaños y no quería llegar tarde.

 

Despejé mis ojos atolondrados que parecían haber estado expuestos a un inteso rayo de luz, y volví a iniciar.

 

 

 

Juan Salvador Fernández.

 

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Maridaje Musical: http://www.youtube.com/watch?v=WIF4_Sm-rgQ